Miramos cómo trabaja tu empresa antes de proponer nada, y sumamos solo donde hay algo que duele.
Cuatro reglas que aplicamos antes de escribir una línea de código. Son las que hacen que lo que dejamos instalado siga usándose seis meses después.
Miramos cómo trabajás hoy. La mayoría de los problemas que nos traen no se arreglan con un sistema nuevo.
Es al revés: lo que sumamos tiene que entrar en el flujo que ya existe, o no lo va a usar nadie.
Vale para la IA también. Un agente que contesta cien mensajes por semana se justifica; uno que contesta tres, no.
Si una herramienta agrega un paso al día de tu equipo está mal puesta, aunque funcione.
Cada capa resuelve un tipo de problema distinto. Se pueden combinar, pero casi nunca conviene arrancar por las tres.
Lo repetitivo que hoy hace una persona a mano.
Menos fricción, y nada que se pierda porque nadie lo vio a tiempo.
Los datos que ya generás, convertidos en decisiones.
Saber qué conviene antes de que cierre el trimestre.
Que el cliente que vino, vuelva.
Mejor ticket promedio sin volver a pagar por captar al mismo cliente.
No hace falta empezar por las tres. Casi nunca conviene.
El diagnóstico se cobra aparte y se entrega aunque no sigas con nosotros. Es tuyo.
Miramos cómo trabajás hoy: dónde se pierde tiempo, dónde se pierde plata y qué fricción quedó tapada por costumbre. Sale con un plan y con prioridades, no con una propuesta de venta.
2 a 3 semanasAcordamos la arquitectura sobre los sistemas que ya usás: qué hace cada pieza y, antes de escribir una línea de código, cuáles son los números que tienen que moverse.
Números antes que códigoEntra de a poco, con el equipo capacitado y con nosotros cerca las primeras semanas — que es cuando se abandonan las herramientas. Después, seguimiento y ajuste.
Acompañamiento incluidoNuestra plataforma para restaurantes. Salió de resolverle el problema a un cliente y hoy atiende reservas todos los días.
Todas en un solo lugar, sin la planilla y el cuaderno diciendo cosas distintas.
Contesta consultas, toma reservas y las confirma. Cuando no sabe, pasa la conversación a una persona.
Historial de visitas, ausencias y notas internas. El agente reconoce al cliente recurrente desde el primer mensaje.
Escribinos por WhatsApp. Si hay algo para hacer, te lo decimos; si no, también.